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Distintos tipos de alcohol desencadenan emociones específicas

29 de Noviembre de 2017
Medscape

El vodka, la ginebra, el whisky y otras bebidas espirituosas tienen más probabilidades de aumentar las conductas agresivas, en comparación con otras bebidas alcohólicas. Además, otros tipos de alcohol provocan otras emociones, según una gran encuesta internacional publicada en BMJ Open.

Los resultados destacan "las complejas relaciones" entre las elecciones de bebidas alcohólicas y las emociones, señalan los autores, dirigidos por Kathryn Ashton, investigadora de salud pública, políticas, investigación y desarrollo internacional, en el Public Health Wales NHS Trust, en Cardiff, Reino Unido.

Entender la relación entre los tipos de alcohol, las emociones y los comportamientos que estas bebidas provocan puede ayudar a mejorar las campañas de salud pública y a evitar el aumento del consumo de bebidas alcohólicas hasta niveles de dependencia.

Bebidas espirituosas y agresión

Los investigadores consultaron datos de la Global Drug Survey (GDS), la encuesta más grande del mundo que utiliza información encriptada y se aplica en 11 idiomas. La encuesta anual de autonotificación se aplica en línea e investiga el consumo de alcohol y drogas en personas mayores de 16 años de edad.

 
El estudio actual, que incluyó datos sobre 29.836 encuestados de entre 18 y 34 años de la Global Drug Survey de 2016, se enfocó en el consumo de alcohol. A los encuestados se les pidió que informaran el tipo de bebidas alcohólicas que consumen y qué emociones asociaban con cada tipo de alcohol.

Se incluyeron tanto las emociones positivas (aumento de energía, relajación, sentirse atractivo o seguro de sí mismo), como las negativas (sentirse cansado, agresivo, inquieto o con ganas de llorar). Todos los encuestados en la muestra habían bebido todos los tipos de alcohol incluidos en el análisis (bebidas espirituosas, vino tinto, vino blanco, cerveza) en los últimos 12 meses.

Los investigadores también reunieron información sobre los tipos de alcohol que se consumían con mayor frecuencia en el hogar. Se calcularon los niveles de consumo utilizando el Test de identificación de los trastornos por consumo de alcohol (AUDIT).

Los resultados de la encuesta mostraron que las emociones diferían sustancialmente entre los grupos demográficos, estas relaciones se mantuvieron después de tomar en cuenta variables confusoras como la situación sociodemográfica y el nivel de dependencia al alcohol.

El análisis mostró que las bebidas espirituosas eran más propensas a provocar la mayoría de las emociones positivas, en comparación con la cerveza, el vino tinto o el vino blanco. Más de la mitad de los encuestados asociaron las bebidas espirituosas con un aumento de energía (58,4%) y con sentirse más seguros de sí mismos (59,1%), y 42,4% informaron que beber bebidas alcohólicas les hizo sentirse más atractivos.

Pero las bebidas espirituosas también eran más propensas, en comparación con cualquier otro tipo de bebida, a provocar ciertos sentimientos negativos. Por ejemplo, el 47,8% de los encuestados asociaron las bebidas espirituosas con sentirse enfermo.

Es importante destacar que casi un tercio de los encuestados (29,8%) reportaron una relación entre el consumo de bebidas espirituosas y agresión, que fue significativamente mayor que en otras categorías de bebidas (p < 0,001).

Los encuestados fueron más propensos a reportar sentirse relajados (52,8%) cuando bebían vino tinto, aunque casi la mitad de ellos también informaron sentirse relajados cuando bebían cerveza. El vino tinto fue con el que era más probable, de entre todos los tipos de alcohol, que las personas se sientieran cansadas (60,1%).

Los bebedores con dependencia (AUDIT ≥ 20) tenían casi cinco veces más probabilidades de sentir un aumento de la energía en comparación con los bebedores de bajo riesgo (AUDIT 0 - 7) (odds ratio ajustado [ORa]: 4,73; IC 95%: 4,07 - 5,50; p < 0,001).

Sin embargo, los bebedores con mayor consumo también reportaron tener emociones negativas con mayor frecuencia. Tenían seis veces más probabilidades de reportar sentimientos de agresión (ORa: 6,41; IC 95%: 5,79 - 7,09; p < 0,001).

Beber más alcohol por ocasión puede aumentar el impacto en las emociones, señalaron los autores.

Los bebedores con mayor consumo eran menos propensos a reportar sentimientos de cansancio. Esto, dijeron los autores, es "consistente con la evidencia existente sobre consumo excesivo de alcohol y dependencia al alcohol, incluido el desarrollo de tolerancia a los efectos sedantes del alcohol".

Los resultados también mostraron que las personas que dependen del alcohol asocian con mayor frecuencia las emociones con el alcohol, ya sea que beban en casa o fuera.

Diferencias por país

Los hallazgos sugieren que las personas inadvertidamente seleccionan bebidas que se sabe que provocan emociones negativas porque anhelan las emociones positivas que las acompañan, y también respaldan otras investigaciones que muestran que aquellos con dependencia al alcohol lo usan como una forma de enfrentar los problemas, en lugar de beber por placer, dijeron los autores.

"Esto destaca un posible vacío emocional que las personas pueden estar buscando llenar con el consumo de alcohol. Este vacío puede ser una preocupación, especialmente con la industria del alcohol que usa publicidad enfocada en impulsar las emociones positivas asociadas al consumo de alcohol sin dar una idea de los aspectos negativos que conllevan".

Una mayor proporción de personas con menor nivel educativo reportaron tanto emociones positivas como negativas al consumir alcohol, en comparación con aquellos que habían terminado la preparatoria.

Las mujeres reportaron con mayor frecuencia todas las emociones excepto la agresión. Los encuestados más jóvenes (de 18 a 24 años) reportaron con mayor frecuencia todas las emociones, excepto la agresión y el cansancio.

En cuanto a los diferentes países, la asociación más alta con sentir un aumento de la energía, sentirse relajado y más atractivo estuvo en la muestra sudamericana de Colombia y Brasil. En cuanto a las emociones negativas, la muestra con la mayor asociación con la agresión fue Noruega, y con sentirse inquieto, Francia.

Sin embargo, los autores advirtieron que los tamaños de muestra para estas categorías eran pequeños. Dijeron que la encuesta "no debe considerarse representativa de ningún país o región".

Debido a que los distintos tipos de alcohol pueden percibirse o usarse de diferentes maneras, las políticas de prevención pueden beneficiarse al tratar de manera diferente a los tipos de bebidas. Esto es especialmente cierto cuando se trata de bebidas espirituosas y su asociación significativa con la agresión, dijeron los autores.

Como la muestra fue autoseleccionada, podría haber una sobrerrepresentación de las personas que tienen más probabilidades de consumir alcohol. La muestra también puede estar sesgada hacia aquellos con acceso a internet.

Los autores también señalaron que las emociones asociadas con el alcohol pueden haber sido afectadas por factores como el estado de ánimo antes de beber, y que la cantidad y la tasa de consumo de alcohol eran desconocidas. Asimismo, los encuestados pueden haber realizado otras actividades mientras consumían bebidas específicas, por ejemplo, bailar, que pueden haber afectado las emociones.

Se requiere más investigación para estudiar las razones detrás de las elecciones de bebidas específicas en diferentes entornos, el estado de ánimo antes de beber, el volumen de alcohol y el impacto de la publicidad del alcohol en el estado de ánimo percibido de los bebedores, concluyen los autores.

Los autores han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

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